lunes, 22 de marzo de 2010

SECRETOS DEL CÓMIC (2)

COMO SABER SI UN GUIÓN ES BUENO

Una de las preguntas más frecuentes que me hacen es ¿cómo saber si un guión es bueno? Algo que se pregunta desde el aspirante a guionista que lleva 6 años preparando su primer debut hasta el dibujante que ha recibido un guión y quiere saber si merece la pena antes de embarcarse a dibujarlo. “Hombre, es que antes de ponerme a dibujarlo, me gustaría saber si estoy ante el nuevo Watchmen. O al menos uno del que hagan una peli y pueda conocer actrices de Hollywood. Sin tener que leerlo, claro.” me preguntaba hace unos meses un amigo dibujante.

Hay varios métodos para comprobar de forma infalible si el guión es bueno o algún guionista os quiere colar ese proyecto que lleva años criando telarañas en su cajón. Hoy os hablaré de algunos de esos métodos, pero hay más.

1.- El método Kilo 300. Lo creó y popularizó Enrico Trapazzola hace 49 años (el año que viene hay previsto en su ciudad natal, Turín, un acto conmemorativo celebrando su descubrimiento. Se editará también un grueso volumen en el que participan varios autores famosos, rindiendo un agradecido homenaje a Trapazzola). El autor italiano buscaba un nuevo proyecto, hacía poco que había acabado su anterior serie “El gondolero alegre” y no sabía que sería lo siguiente que dibujaría. Incapaz de escribir sus propias historias buscó un nuevo guión para presentar una nueva serie a su editor. Varios guionistas le ofrecieron guiones pero, cuando llevaba varias páginas dibujadas se daba cuenta de que el guión era muy malo. Mordió el anzuelo 8 veces, dibujando 5 o 6 páginas de cada proyecto hasta que descubría lo horroroso del guión, por eso decidió desarrollar una forma de descubrir si los guiones que le pasaban eran buenos. Un método que revolucionaria el cómic italiano cuando apareció y posteriormente, el cómic europeo en general y el americano (en Asia ya usaban el método Sakuchi con mucho éxito).

El método consiste en coger el guión (imprimir si nos lo envían por mail) y pesarlo, un buen guión de álbum estándar, unas 46 páginas, debería pesar aproximadamente 1 kilo 300 gramos (de ahí el nombre). Si un dibujante recibe un guión que pese menos debería lanzárselo al pérfido guionista que quería colarle esa bazofia. Cuanto más pase de 1 kilo 300, más bueno es el cómic. Así, si ante nosotros tenemos un manuscrito para un cómic de 46 páginas que pese 5 kilos, nos encontramos sin duda alguna ante una obra maestra.

2.- El método Le Mot. Creado por Françoise Grignac en 1815 harto de malas experiencias, analizo cientos de guiones clásicos y llego a unas sorprendentes y reveladoras conclusiones sobre las que desarrolló su método. Es muy fácil y sencillo, no requiere apenas esfuerzo, para comprobar la calidad del guión solo hay que contar todas las palabras. Con ese dato luego hay que buscar las palabras ornitorrinco, Jaque Mate, esdrújula y banjo y contar cuantas veces aparecen en el guión.

Si la historia contiene al menos 100 veces alguna de las palabras es que estamos, sin duda ante un buen guión. Si contiene 100 veces cada una de ellas es un guión prodigioso y si hay 500 ornitorrincos, es una obra maestra que perdurará por los siglos de los siglos.

3.- El método Struvnoff. La experiencia de Gregori Struvnoff en 4 guerras mundiales le confirió un increíble olfato para detectar todo tipo de trampas, incluidos guiones que parecen maravillosos pero que luego resultan no serlo. En su dilatada carrera como dibujante logró esquivar esos guiones malos y dejarnos extraordinarios cómics. Un día uno de sus ayudantes le pidió que le enseñara la forma que tenia de conseguirlo. A Gregori le costó encontrar las palabras, la forma de transmitir a su discípulo algo que se basaba en su puro instinto pero, con los años logró encontrar un método práctico para comprobar la valía de un guión.

Para ello solo se necesitaba al guionista en cuestión, un foso de lucha con las paredes untadas en algún substancia resbaladiza y un oso hambriento que no ha probado bocado en tres semanas. Se lanza al guionista al foso, si sobrevive es que el guión es bueno, si no es que algo falla en su estructura, tal vez los diálogos, la narrativa, quien sabe, pero mejor no perder el tiempo con eso.

Con estos tres métodos creo que será suficiente para que cualquier dibujante (e incluso un guionista) sepa distinguir un buen guión de uno malo. Pero hay más, tal vez en un próximo post.

5 comentarios:

malrayo dijo...

Tengo que localizar el disco duro donde tengo ciertos guiones, ya tengo el foso lleno de pringue y a partir de hoy dejo de dar de comer al oso...cuando me haces una visita?XD

Josep dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Josep dijo...

Mejor usa el Le Mot

zar dijo...

Totalmente de acuerdo con Josep

Correríamos el riesgo que el método
Struvnoff llegara a popularizarse y desde ese momento convertirse en fiesta patronal o similar.

Josep dijo...

De hecho, en si ciudad natal, el método Struvnoff fue declarado bien cultural